Imperiofobia y leyenda negra – VII

La historiografía académica no ha hecho muchos esfuerzos por distinguir colonialismo de imperio. De hecho la palabra «imperialismo» nació para explicar el colonialismo y condenarlo moralmente sin atender al hecho de que el imperio tiene poco que ver con el colonialismo. Son dos movimientos de expansión completamente distintos. El imperio es expansión incluyente que genera construcción y estabilidad a través del mestizaje cultural y de sangres. Con lo dicho, el colonialismo no tiene en común más que el movimiento de expansión inicial. No produjo ni mestizaje ni estabilidad. Es excluyente y basa su estructura en una diferencia radical entre colonia y metrópoli. Por contra, Roma replicaba a Roma, como España replicaba a España y Estados Unidos se replicaba a sí mismo en cada estado que fue sumando a la Unión. Pero ni el colonialismo inglés ni el francés hicieron florecer otras Francias y otras Inglaterras.

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Imperiofobia y leyenda negra – VI

A mediados del siglo XIX aparece en el horizonte una palabra nueva, una de esas palabras inocentes que nos vienen ayudando a destripar algunas verdades molestas. A partir de las independencias de las naciones que habían conformado la Monarquía Hispánica, los franceses comienzan a usar el vocablo «Latinoamérica» en un claro intento de incluir a Francia en el nuevo mapa político de Sudamérica. La palabra «Hispanoamérica» no se debía usar porque resaltaba la presencia española en el continente y parecía como si solo ellos hubieran hecho algo allí. La otra palabra concurrente, «Iberoamérica» , tampoco era satisfactoria porque solo hacía referencia a los pueblos peninsulares y dejaba fuera la importantísima labor de Francia en aquellos lares: Haití, Guadalupe, La Martinica, La Guyana… Tráfico de esclavos a gran escala y penales básicamente. Intentando convertir en invisible lo que no había forma de obviar y situarse en pie de igualdad con españoles y portugueses, comienzan los periódicos franceses a poner en circulación la palabra «Latinoamérica». Lo latino es una unidad superior de pueblos a cuya cabeza está Francia.

 

Imperiofobia y leyenda negra – V

La imagen de los moxos huyendo hacia la selva con sus partituras barrocas sobrepasa cuanto el realismo mágico haya podido fabular. La música era el lenguaje con el que los jesuitas habían conseguido conectar dos mundos y los nativos lograron preservarla contra la «civilización» con un virtuosismo y una tenacidad que causan asombro.

Imperiofobia y leyenda negra – III

Después de haber criticado sin misericordia la actividad de los misioneros españoles, por paternalista y anticuada, Humboldt se ve obligado a reconocer que hay que juzgar a los hombres por cómo actúan ante un problema determinado y no por las ideas con que se enfrentan a él: «En Estados Unidos se ha venido despertando gran estima por mí; pero todo me hace ver que allí la libertad es tan solo un mecanismo para lo útil, mas no es ennoblecedora y avivadora del intelecto y los sentimientos».

Imperiofobia y leyenda negra – II

Muchísimo antes de que Thomas Jefferson escribiera, desde su hermosa plantación de esclavos, en la Declaración de Independencia aquella frase inmortal y universalmente conocida «Sostenemos que… todos los hombres son creados iguales e independientes», el jesuita Francisco Suárez había escrito: «Todos los hombres nacen libres por naturaleza, de forma que ninguno tiene poder político sobre el otro». Y añadía que toda sociedad humana «se constituye por libre decisión de los hombres que se unen para formar una comunidad política».